Un embajador nunca parte solo. Avanza sostenido por el cariño y la confianza de su entorno.
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Cuando un embajador parte, no es el único que vive una aventura. Su familia cambia sus hábitos. Su club ve partir a uno de sus miembros. Su centro escolar adapta su itinerario. El OSE País acompaña una misión que seguirá durante varios meses.
Preparar al entorno es permitir que cada uno comprenda su papel antes, durante y después de la estancia.
Cuanto mejor conoce cada uno su responsabilidad, con mayor serenidad podrá partir el embajador y vivir plenamente su aventura.
La familia acompaña a su hijo o hija sin intentar vivir la aventura en su lugar. Comprende que la distancia forma parte de su aprendizaje y contribuye a la construcción de su autonomía.
Sigue siendo un punto de apoyo, sin convertirse en un punto de dependencia.
El club no ve partir a un simple socio.
Confía una misión a uno de sus embajadores.
Durante toda la estancia, permanece presente, se interesa por su evolución y prepara ya su regreso para que la experiencia beneficie a toda la comunidad deportiva.
El centro escolar conoce los objetivos de la estancia.
Facilita, cuando es posible, la continuidad del itinerario escolar.
Reconoce que este intercambio constituye una auténtica experiencia educativa.
Antes de la partida, cada uno sabe cómo mantenerse en contacto con el embajador. Los intercambios son regulares pero respetan su autonomía. Permiten acompañar sin controlar, apoyar sin dirigir.
El regreso comienza incluso antes de la partida. La familia, el club, el centro escolar y el OSE País ya reflexionan sobre la manera de acoger al embajador y de valorar su experiencia.
Él mismo se prepara para compartir lo que haya vivido, acompañar a los futuros embajadores y mantener vivo el espíritu OSE con su ejemplo.
Así, la aventura no termina con el regreso.
Entra en una nueva etapa: la de la transmisión.
El secreto de toda educación existencial consiste en reforzar el vínculo que une a una persona consigo misma.
Sobre este vínculo se construye progresivamente la alegría de vivir y de ser feliz en la tierra. OSE ayuda a cada uno a descubrir este vínculo y a afirmarlo.