Acompañar a alguien no es recorrer el camino en su lugar. Es darle la confianza para que recorra el suyo con serenidad.
”¿Cómo acompañar a un embajador a lo largo de su estancia para que crezca en autonomía, confianza y responsabilidad ?
Después de los primeros días llega el tiempo de la vida cotidiana. Las costumbres se van instalando.
A veces aparecen las primeras dificultades. También los primeros logros.
Es durante este periodo cuando el embajador construye progresivamente su autonomía y revela lo mejor de sí mismo.
La misión de una familia de acogida no es vivir esta experiencia en su lugar.
Es crear las condiciones que le permitan vivir plenamente la suya.
El embajador debe sentir siempre que puede contar con usted.
Pero también debe disponer del espacio necesario para aprender, decidir, experimentar y crecer.
Acompañar es encontrar el justo equilibrio entre presencia y libertad.
La confianza no se decreta. Se construye día a día.
Cada muestra de confianza contribuye a hacer crecer al embajador.
La nostalgia. Un malentendido. Un bajo rendimiento. Un conflicto.
Todas estas situaciones forman naturalmente parte de la aventura. Lo esencial no es evitarlas.
Lo esencial es atravesarlas juntos, para que se conviertan en ocasiones de crecimiento.
Poco a poco, el embajador debe convertirse en protagonista de su estancia.
La autonomía es uno de los más hermosos regalos que puede ofrecer una familia de acogida.
Un intercambio de OSE siempre transforma a quienes lo viven. El embajador descubre una nueva cultura. La familia descubre otra manera de ver el mundo.
El club, los amigos, los educadores y, en ocasiones, ambas familias también crecen. Cada uno aprende del otro.
El intercambio se convierte entonces en una verdadera aventura humana.
Cuanto más siente una persona que se confía en ella, más se atreve a tomar iniciativas. Cuantas más iniciativas toma, más progresa.
La confianza no es la recompensa de la autonomía. Con frecuencia es su punto de partida.
Confiar ya es comenzar a hacer crecer.
Amar es combinar la calidez con la exigencia. Amar de verdad es embellecerse mutuamente.
Una ficha no se lee. Se vive. Tómense el tiempo de conversarlo antes de decidir.