En OSE, el joven crece simultáneamente en tres ámbitos complementarios que construyen, paso a paso, una sola y misma persona.
Progresar en su deporte, superarse a sí mismo y desarrollar sus competencias.
Preparar su futuro, continuar sus estudios y abrirse al mundo.
Representar valores, crear vínculos, dialogar, dar testimonio y tender puentes entre culturas.
Progresar en su deporte, superarse a sí mismo y desarrollar sus competencias.
Preparar su futuro, continuar sus estudios y abrirse al mundo.
Representar valores, crear vínculos, dialogar, dar testimonio y tender puentes entre culturas.
La escuela prepara su futuro.
Continúa su escolarización, aprende un idioma, descubre otras formas de aprender y amplía su cultura. La escuela le abre, día tras día, las puertas de su futuro.
El club se convierte en su escuela de superación.
Entrena, se mide con los demás y progresa. Allí forja sus competencias, su autonomía, su espíritu de equipo y esa valiosa capacidad de levantarse.
Su misión revela a la persona en la que se convierte.
Es portador de valores, crea vínculos, dialoga y tiende puentes entre culturas. Desarrolla así las cualidades humanas que más adelante le ayudarán a tener éxito en la vida.
TRES ÁMBITOS. UN SOLO CAMINO: CRECER.
SUPERARSE · CONOCERSE · ABRIRSE A LOS DEMÁS