OSE no promete ningún resultado. Pero espera favorecer la aparición de ciertos frutos que dan testimonio de un crecimiento humano, existencial y relacional.
Confianza en uno mismo y en sus capacidades.
Atravesar las dificultades sin perder el rumbo.
Participar plenamente en la aventura humana.
Habitar plenamente la propia existencia.
Construir una existencia fiel a lo que nos anima.
Descubrir su contribución única.
Los frutos nacen de las raíces.
La sensación de lograr la vida que uno quiere nace cuando se construye una existencia fiel a lo que nos anima profundamente.
Esa es la cosecha que OSE espera, modestamente, contribuir a hacer crecer.
Mujeres y hombres más confiados, más serenos, más felices de vivir, más comprometidos con su existencia y más conscientes de su responsabilidad hacia la Humanidad.