De lo íntimo a lo universal
Un hombre que demostró que una idea justa, arraigada en la realidad, puede transformar el mundo.
“La obra de Paul Harris crece de forma natural porque su ADN quedó claramente definido desde el origen.”
Experiencias desafortunadas en otras asociaciones.
Observaciones sobre el terreno: falta de moralidad, cada cual vive dentro de su propio círculo profesional.
Sabe que cuanto más se conocen las personas, más ganas tienen de hacer cosas juntas.
Primero hacer negocios juntos y, después, aportar la propia contribución al mundo en el que vivimos.
Paul parte de lo local, de su club, de su ciudad, en contacto con la realidad.
La primera acción del primer club fue crear aseos públicos en la ciudad de Chicago.
Define desde el principio el ADN del Rotary en su modo de gobernanza (la rueda), lo que permite:
Atenuar las dificultades relacionales propias de las asociaciones.
Realzar lo mejor de cada uno de sus miembros.
Permanecer, desde siempre, fiel a su razón de ser.
Su ADN se respeta y se preserva a lo largo de todo su desarrollo.
Su obra se propaga mediante una cercanía contagiosa y acompaña la evolución de cada época.
Sus ámbitos de acción se extienden progresivamente a todos los dominios del planeta y de la Humanidad.
parte de lo íntimo
Los dos
se encuentran
Un puente entre dos legados al servicio de la humanidad.
parte de lo universal
Todo comienza con el conocimiento mutuo y la confianza entre las personas.
Servir primero a su entorno y a su ciudad, y luego contribuir al bien común mundial.
Actuar allí donde se vive, respondiendo a necesidades reales y concretas.
Una estructura sencilla y justa que libera las energías y pone en valor a cada persona.
Mantenerse fiel a su razón de ser permite que la obra perdure y crezca.
“Lo íntimo se encuentra con lo universal.”
Desde la pequeña sala de un club en Chicago hasta una red mundial al servicio de la humanidad, Paul Harris nos recuerda que una idea justa, vivida en común, puede cambiar el mundo.