CAO 2 - ACOGER A UN EMBAJADOR
• FICHA 5 •

HACER FRUCTIFICAR LA AVENTURA

“

Un encuentro es verdaderamente exitoso cuando sus frutos siguen creciendo después de nuestra partida.

”

PREGUNTA DE PARTIDA

¿Cómo lograr que la partida del embajador no marque el fin de la aventura, sino el comienzo de nuevas relaciones, nuevos proyectos y una comunidad cada vez más unida?

¿POR QUÉ ESTA FICHA?

El regreso de un embajador marca el fin de una estancia. No marca el fin de la aventura.

Durante varios meses se ha construido una confianza. Se han creado costumbres. Han nacido recuerdos.

Pero sobre todo, se han tejido vínculos:

  • entre un joven y su familia de acogida;
  • entre dos familias;
  • entre dos clubes;
  • entre entrenadores;
  • entre directivos;
  • entre centros educativos;
  • a veces incluso entre varios OSE País.

Estos vínculos constituyen la riqueza más hermosa de un intercambio. Merecen ser cultivados, desarrollados y transmitidos.

Porque el verdadero éxito de OSE no se mide solamente por la felicidad de un encuentro. Se mide también por la calidad de las relaciones humanas que ha contribuido a hacer nacer.

Embajador de OSE y su familia de acogida observando un globo terráqueo y fotografías de recuerdo de su intercambio

LAS CINCO CLAVES PARA HACER FRUCTIFICAR LA AVENTURA

1
Repasar juntos el camino recorrido

Antes de la partida, tómese el tiempo de mirar el camino recorrido.

  • los descubrimientos;
  • las alegrías;
  • las dificultades superadas;
  • los progresos logrados;
  • las personas conocidas.

Repasar la aventura permite tomar conciencia de todo lo que ha crecido en cada uno.

2
Celebrar el fin de una etapa

Los grandes momentos de la vida merecen ser señalados.

  • una comida compartida;
  • una fotografía;
  • unas palabras;
  • un testimonio;
  • una pequeña ceremonia.

Estos gestos sencillos dan profundidad a los recuerdos y permiten a cada uno partir con el corazón lleno de gratitud.

3
Cultivar los vínculos personales

Una aventura de OSE no termina en el aeropuerto.

  • familia de acogida;
  • padres;
  • hermanos y hermanas;
  • compañeros de equipo;
  • amigos;
  • entrenadores.

Todos pueden seguir en contacto.

Una relación cultivada con sencillez suele convertirse en una amistad duradera.

4
Mantener vivos los vínculos creados en torno al embajador

Un embajador se marcha, pero lo que ha suscitado sigue vivo. Su presencia acerca a personas que no se conocían.

  • dos familias descubren otra manera de vivir;
  • dos clubes comparten sus experiencias;
  • los educadores comparten sus prácticas;
  • los directivos imaginan proyectos conjuntos.

A veces, un simple intercambio se convierte en el punto de partida de un hermanamiento, una colaboración o una nueva aventura de OSE.

El embajador se convierte así en un verdadero tejedor de vínculos.

5
Agrandar la familia

Cada embajador se marcha. Pero la comunidad crece.

Cada familia de acogida se suma a una historia que la trasciende. Cada club enriquece su red de relaciones. Cada OSE País aporta su cultura, su experiencia y su manera de vivir el olimpismo.

Poco a poco, estos vínculos dan origen a una verdadera familia deportiva internacional, diversa en sus culturas y unida por las relaciones que elige mantener vivas.

Así, intercambio tras intercambio, año tras año, OSE contribuye a construir una verdadera comunidad deportiva mundial. Una comunidad fundada no en discursos, sino en encuentros, confianzas compartidas y amistades duraderas.

Hoy, en todo el planeta, cientos de miles de deportistas ya contribuyen, cada uno a su manera, a hacer crecer la fraternidad humana.

Si mañana toman plena conciencia de esta fuerza colectiva, podrían convertirse en una de las mayores fuerzas de fraternidad que el mundo haya conocido jamás.

Esa es, humildemente, la ambición de OSE.

UN EMBAJADOR SIEMBRA MUCHO MÁS DE LO QUE CREE

Un embajador suele pensar que viene a vivir una experiencia. En realidad, deja tras de sí amistades.

Acerca a las familias. Une a los clubes. Inspira nuevos proyectos. A veces abre caminos que nadie había imaginado.

Los frutos más hermosos de un intercambio suelen ser los que siguen creciendo mucho después de su partida.

ERRORES QUE HAY QUE EVITAR

  • Considerar la partida como el fin de la aventura.
  • Limitar el intercambio únicamente a la relación con el joven.
  • Olvidar agradecer a las personas que contribuyeron a su éxito.
  • Dejar que se apaguen los vínculos creados durante la estancia.
  • Descuidar las oportunidades de cooperación surgidas de este encuentro.

LAS BUENAS PRÁCTICAS

  • Organizar un momento de balance y celebración.
  • Agradecer a todas las personas involucradas.
  • Intercambiar los datos de contacto de las familias, los clubes y los responsables.
  • Fomentar las visitas recíprocas y los proyectos conjuntos.
  • Compartir esta experiencia con la comunidad de OSE.
  • Seguir acogiendo, acompañando y transmitiendo.

LA LISTA DE VERIFICACIÓN

Al finalizar el intercambio…
El embajador se marcha habiendo crecido gracias a su experiencia.
Las familias desean mantener el contacto.
Los clubes han establecido una relación duradera.
Se ha agradecido a los principales actores.
Los vínculos creados han sido identificados y valorados.
Existen perspectivas de nuevos intercambios o nuevos proyectos.
Cada uno se siente ahora miembro de una comunidad más amplia.
Los vínculos creados durante este intercambio siguen vivos y abren camino a nuevos encuentros o nuevos proyectos.
LA MIRADA DEL FUNDADOR

Cuando mujeres y hombres comparten experiencias profundamente vividas que dan sentido a su vida, no solo crean vínculos. Sientan los cimientos de una Humanidad común.

Luis

Una ficha no se lee. Se vive. Tómense el tiempo de conversarlo antes de decidir.