Ninguna obra humana nace de la nada. Cada una recibe un legado, se nutre de él y luego intenta, a su vez, aportar su contribución al mundo.
OSE se inscribe en la corriente de tres grandes aventuras humanas que, cada una a su manera, han buscado acercar a los seres humanos y construir un mundo más fraterno. Estos tres legados se unen hoy para dar nacimiento a OSE.
La Humanidad no es una yuxtaposición de pueblos, de culturas o de naciones, sino una sola y misma aventura humana en marcha hacia una conciencia cada vez mayor de su unidad.”
Pierre TeilhardEstos tres legados portan una misma esperanza: construir un mundo donde cada ser humano pueda llegar a ser plenamente sí mismo en relación con los demás.
OSE no es ni el Comité Olímpico Internacional, ni el Rotary International, ni Ubuntu. OSE es una creación original, libre e independiente.
Se inspira en estos tres legados al tiempo que sigue su propio camino. Su ambición es construir puentes entre el deporte y el servicio, entre las personas, las culturas, las generaciones y las naciones.
OSE es el fruto del encuentro de tres legados: el Olimpismo de Pierre de Coubertin, el espíritu de servicio de Paul Harris y la sabiduría relacional de Ubuntu.