Guía práctica
OSE a mínima: el proceso de «30 días»
Un OSE País no comienza cuando crea una organización. Comienza cuando envía a su primer embajador.
Enviar a un embajador no consiste en organizar un viaje. Consiste en preparar a un joven para vivir una experiencia deportiva, escolar, humana y existencial que lo transformará de manera duradera. El papel de OSE es crear las mejores condiciones para que esta aventura sea un éxito.
El club identifica a un joven que:
En esta etapa, basta con una simple ficha de candidatura.
OSE Mundo busca la mejor solución.
Se aplica el principio normal de reciprocidad.
OSE Mundo pregunta a ese OSE País si desea ampliar su actividad a esta nueva disciplina. Así, la red se desarrolla progresivamente.
OSE Mundo busca pioneros capaces de crear un nuevo OSE País. Este primer intercambio puede convertirse en el intercambio fundador de ese país.
Junto con el joven, su club y su OSE País, OSE Mundo busca la solución más adecuada. La prioridad sigue siendo siempre la misma: permitir que el joven viva un intercambio exitoso.
Una vez seleccionado el país:
El joven, su familia, su club y los dos OSE País finalizan juntos los aspectos prácticos:
OSE proporciona los documentos necesarios. Nada más.
El OSE País organiza una jornada de preparación de los embajadores, a partir de los contenidos propuestos por OSE Mundo. Esta jornada permite:
ALTIS: el horizonte que nos une. El Olimpismo como medio de educación. El papel del embajador.
El club entrega oficialmente al joven su misión. Le precisa lo que se espera de él: antes de la salida, durante la estancia y a su regreso. El joven se convierte oficialmente en el embajador de su club.
El embajador descubre las herramientas pedagógicas que ofrece OSE para ayudarle a comprender lo que vivirá y a transformar esta experiencia en un verdadero recorrido de crecimiento.
El joven descubre: su país de acogida, su club, su familia, las principales diferencias culturales y los aspectos prácticos de su estancia.
Estas dos preparaciones se desarrollan en paralelo.
Compartir con regularidad su aventura con la comunidad OSE para animar, informar e inspirar a los futuros embajadores.
Poder comunicarse libremente y con total confidencialidad con su OSE País de origen y con OSE Mundo, para recibir acompañamiento durante toda su estancia, compartir sus logros, expresar sus dificultades y, si es necesario, pedir ayuda.
El embajador parte. Su aventura comienza. El primer embajador OSE está en misión. El primer OSE País crece.
Siempre lo estrictamente necesario.
Una administración compleja.
«Formar a un embajador es más importante que organizar un viaje.»